| Caracas, 30.03.06
ANAUCO formalizó ayer ante el INDECU una solicitud para que se investigue el funcionamiento de las casas de empeño, en atención a múltiples denuncias formuladas por diversos ciudadanos que se sienten víctimas del cobro altas tasas de interés...
Estas personas afectadas denuncian que se les cobran intereses sobre la base del 12% y 15% de interés mensual, lo que suma intereses por el orden del 144% y 180% anual. Estos intereses sobrepasarían el máximo fijado por el Banco Central de Venezuela que actualmente bordea el 28% anual.
La solicitud formulada al INDECU es para que se investigue y constate esta práctica, que de ser comprobada podría configurar el delito de usura establecido en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela y en la Ley de Protección al Consumidor y al Usuario.
En los últimos tiempos han venido proliferando las casas de empeño, carentes de regulación y supervisión alguna. En venezolano, se ha visto en la necesidad de acudir a estos sistemas que no tienen marco de referencia legal y por lo tanto carecen de mecanismos de protección para el usuario.
Estos elementos hacen necesario un estudio profundo que determine sus causas, modos de proceder y efectos. De entrada podríamos asumir que la vigencia de estos centro de préstamo, pareciera estar vinculada a la escasa bancarización del país, justamente el más necesitado es quien accede a estos mecanismos de posible explotación, precisamente por no reunir los extremos necesarios para calificar para un crédito bancario, que si está supervisado y debe respetar parámetros legales y de control. Por lo tanto, quizás no bastaría simplemente con impedir el funcionamiento de las casas de empeño, ante la pregunta ¿ahora quien presta a los que no califican para créditos bancarios?, la respuesta estaría en la busca de mecanismos diseñados para darles alcance al crédito a estas personas excluidas tan injustamente.
Hacemos un llamado a las instituciones financieras, al gobierno nacional y a las personas en general, para que trabajemos juntos, en la busca de soluciones estables que incentiven el crecimiento de los niveles de bancarización en el país, ¿porque no abrir las puertas a quienes incluso tienen bienes que dar en garantía?, debemos diseñar micro créditos, sistemas o productos financieros adecuados, al tiempo de combatir el delito. La usura es un problema de todos, estamos llamados a luchar contra ella y a no esperar más, si lo hacemos unidos y en forma inteligente, seguro que obtendremos mejores e inmediatos resultados, las víctimas de este inhumano delito no esperan menos de nosotros, ¡es hora de actuar!.
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