| Información
General
|
| Nombre
Oficial: |
República
Oriental del Uruguay |
| Forma
de Estado: |
Democrática
republicana |
| Forma
de Gobierno: |
Poder
Ejecutivo: Un Presidente
Poder
Legislativo: Cámara de Senadores y Cámara de Diputados.
Poder
Judicial |
| Organización
territorial: |
Divisiones
administrativas:
19
Departamentos.
Límites:
Al
Norte: Brasil, Al Este: Océano Atlántico, Al Oeste: Argentina,
Al Sur: Río de la Plata |
| Moneda: |
Peso
uruguayo
1 dólar estadounidense = 30 pesos (nov.2003)
1
euro = 38 pesos (nov.2003) |
| Organizaciones
Miembro: |
ALADI,
BID, BIRD, CCA, CCI, CMT, COI, FAO, FIACMLR, FIDA, FMI, FSM,
G-11, G-77, GA(observador), GEPLACEA, GR, GRUPO DE CAIRNS, ICRM,
INTELSAT, INTERPOL, ISO, MERCOSUR, OACI, OEA, OIE, OIEA, OIT,
OMC, OMI, OMM, OMPI, OMS, OMT, ONU, ONUDI, OPANAL, PNA(observador),
SELA, TAP, UIT, UNCTAD, UNESCO, UPU |
| Superficie: |
176.215
Km2 |
| Población: |
Población
Total: 3.380.177
Población
Masculina: 1.636.160
Población
Femenina: 1.744.017
Crecimiento
de la Población:
Tasa
de crecimiento de la población: 0.71%
Densidad
de población: 19 hab/km2
Distribución
de la Población:
Porcentaje
de población urbana: 91%
Porcentaje
de población rural: 9%
Esperanza
de Vida:
Al
nacer: 75,17 años
Femenina:
78.8 años
Masculina:
72.4 años
Tasa
de Natalidad y Mortalidad Infantil:
Tasa
Bruta de Natalidad: 15.86 ‰
Tasa
Bruta de Mortalidad: 9,40 ‰
Tasa
de alfabetización:
Total:
97.3%
Femenina:
97.7%
Masculina:
96.9%
Composición
de la población:
Descendientes
de europeos: 89% (en mayor grado: españoles e italianos)
Mestizos:
8%
Descendientes
de africanos: 3% |
| Capital: |
Montevideo
1.378.707 h. |
| Otras
ciudades: |
Salto
117.597 h.
Paysandú 76.191
h.
Las Piedras 58.588 h.
Rivera
57.316 h.
Melo
42.615 h.
Tacuarembó 40.513 h.
Mercedes 36.702 h.
|
DATOS
ECONÓMICOS:
Producto
Interior Bruto (PIB):
12.348
Millones de Dólares(cierre 2002)
PIB
per cápita:
3.653
(U$S EEUU)
PIB
por sector económico:
Agropecuario:
11%
Industria:
18%
Electricidad,
agua y gas: 5%
Construcción:
3%
Comercios,
restaurantes y hoteles: 10%
Transporte
y comunicación: 12%
Otros
servicios: 41%
Exportaciones:
Tradicionales:
Carne y otros productos animales, cuero, lana, textiles, arroz.
No
tradicionales: Software.
Importaciones:
Maquinarias
y equipos, vehículos, productos químicos, minerales, plásticos.
Principales
socios comerciales (exportaciones):
Brasil,
Argentina, Estados Unidos, China, Italia, Arabia Saudita.
Principales
socios comerciales (importaciones):
Brasil,
Argentina, Estados Unidos.
Industrias:
Transformación
de alimentos, industrias laneras, azucareras, textiles, calzado, tenerías,
cemento, refinerías de petróleo, industrias químicas, equipamiento
de transporte.
Agricultura
y ganadería:
Grandes
áreas están dedicadas a actividades agropecuarias; los principales
cultivos son trigo, arroz, maíz, sorgo; pesca; se auto abastece de
los principales alimentos básicos.
Recursos
naturales:
Suelo
agrícola, potencial de energía hidroeléctrica, minerales.
Fuentes
de Información:
Ministerio
de Economía y Finanzas www.mef.gub.uy
Banco
Central del Uruguay www.bcu.gub.uy
Instituto
Nacional de Estadística www.ine.gub.uy
Poder
Legislativo www.parlamento.gub.uy
United
States Census Bureau - International Programs Center www.census.gov
UNESCO
www.unesco.org
Org.
para la Agricultura y la Alimentación(FAO) de la ONU www.fao.org
Banco
Mundial www.worldbank.org
Diario
El Observador www.observa.com.uy
Publicaciones
de la Universidad de la República
INFORME
DE COYUNTURA (período 2002 / 2003)
Investigaciones
Económicas
La
prolongada recesión iniciada en 1999 se profundizó en 2002, particularmente
durante el segundo
semestre de ese año. El factor que contribuyó a agravar la situación
fue la crisis financiera desencadenada a fines de Julio 2002. El principal
shock externo fue sin duda la crisis argentina. El contagio financiero
desde el país vecino derivó en significativos retiros de depósitos,
principalmente por parte de no residentes, pero también de residentes.
La actividad económica se vio fuertemente afectada por un feriado
bancario, la suspensión de cuatro bancos y una severa contracción
del crédito. Actualmente los bancos de plaza suspendieron todas sus
líneas de crédito y no ofrecen al mercado productos tradicionales
como por ejemplo: compra de Inmueble y compra de automóviles.
La
recesión y la fuerte devaluación del tipo de cambio debilitaron las
hojas de balances de las empresas y de los bancos. Ni siquiera el
sector exportador, beneficiado por la depreciación del tipo de cambio
real, pudo escapar a la marcada tendencia contractiva de la economía.
Para enfrentar la crisis, el gobierno recurrió a la ayuda financiera
de las instituciones financieras multilaterales, al tiempo que revisó
su estrategia para lidiar con los bancos en problemas. La nueva estrategia
implementada a partir de Agosto se basó en tres pilares: (i) medidas
destinadas a preservar la cadena de pagos a través de un pleno respaldo
de los depósitos en cuentas corrientes y cajas de ahorro en los bancos
estatales y de los cuatro bancos privados suspendidos, (ii) reestructuración
de los bancos estatales, incluyendo la prórroga del vencimiento de
los depósitos a plazo fijo en dólares y, (iii) resolución del problema
de los bancos insolventes.
En
los mercados financieros, los depósitos comenzaron lentamente a retornar
al
sistema
financiero, luego de la corrida bancaria de fines de enero 2003.
El
régimen de tipo de cambio flotante, el esfuerzo en el área fiscal,
la reestructura bancaria en marcha y las reformas estructurales implementadas
en los últimos tiempos, permitirán sentar las bases para un crecimiento
económico sostenido en los próximos años.
La
economía uruguaya
En
cuatro años de recesión, el nivel de actividad económica se redujo
17.5%. La actual crisis económica no sólo se ha caracterizado por
su larga duración (la recuperación recién comenzó en el segundo trimestre
de 2003) sino también por su profundidad.
La
economía uruguaya fue duramente golpeada por shocks regionales extraordinariamente
adversos - originados especialmente en Argentina - y por una
crisis financiera de una profundidad nunca antes observada. El colapso
de la convertibilidad
argentina repercutió tanto en el sector real de la economía (por
la disminución de demanda externa asociada al desplome del consumo
y de los precios
expresados en dólares en dicho país), como en el financiero (por el
retiro de depósitos de los no residentes y la pérdida generalizada
de confianza de
los residentes). También jugó un papel clave la caída del gasto privado
de los residentes, consistente con la caída de sus ingresos disponibles,
las expectativas
pesimistas y la fuerte incertidumbre. Tampoco se pueden ignorar
los efectos recesivos de la depreciación del tipo de cambio real,
derivados del
deterioro patrimonial de las empresas de los sectores no transables
y regional endeudadas en dólares. A su vez, la abrupta contracción
del crédito asociada
a la crisis financiera se constituyó en un importante factor negativo
del lado de la oferta. Por otra parte, en un contexto de alto déficit
fiscal y cierre
de los mercados voluntarios de capital, el gasto público fue procíclico.
Ni
la mejora de competitividad del sector productor de bienes transables
fruto de la fuerte
depreciación del tipo de cambio real, ni la gradual desaparición de
los efectos del
brote de fiebre aftosa del año anterior, alcanzaron para contrarrestar
la magnitud de los factores adversos anteriormente comentados. En
un escenario fuertemente contractivo a nivel global, sólo se destacó
la recuperación del sector agropecuario y de la industria cárnica
La mejora de la
producción pecuaria y de la faena de ganado se explicó por
la gradual desaparición de los efectos de la aftosa y la reanudación
de las exportaciones
de carne. En el subsector agrícola, por otra parte, las cosechas de
cereales y oleaginosos se recuperaron. Sin embargo, las dificultades
para acceder al
crédito y el encarecimiento de los insumos importados limitaron una
mayor expansión
del sector agropecuario. Además, las restricciones sobre tipo de
cortes, el cierre del mercado de Estados Unidos, y la demora para
acceder al mercado
de Canadá, impidieron una recuperación más rápida de la industria
frigorífica.
Producto
Interno Bruto (PIB)
El
Producto Interno Bruto del período enero - septiembre de 2003, descendió
2,3% respecto
a igual período del año 2002. En términos desestacionalizados el nivel
de actividad global de la economía del tercer trimestre creció 2,4%
respecto al segundo trimestre de 2003, registrándose el tercer trimestre
consecutivo de suba y marcando aparentemente el quiebre en la tendencia
recesiva observada desde hace cuatro años.
Si
bien la mayoría de las actividades tuvieron un comportamiento contractivo
en los nueve primeros
meses del año, al observar los resultados del tercer trimestre en
forma aislada, se aprecian signos de recuperación ya que con la excepción
de Electricidad, gas y agua, todas mostraron tasas positivas tanto
al comparar el tercer trimestre del año en relación al tercer trimestre
de 2002, como respecto al trimestre inmediato anterior en términos
desestacionalizados.
La
Plaza Financiera
La
crisis financiera del 2002, aparejó una salida de capitales del sector
privado que habría
superado los U$S 4000 millones. En los movimientos registrados en
la cuenta financiera se muestra una parte de dicho flujo: U$S 2460
millones, asociados
tanto al sistema financiero como al no financiero. La abrupta caída
de los depósitos
de no residentes (U$S 4069 millones) sólo fue parcialmente cubierta
por reducción de activos externos de la banca comercial, por lo que
sólo por este
factor se produjo una salida de fondos de alrededor de U$S 1500 millones
a través del sistema bancario privado. Por otra parte, según datos
provenientes del
Banco Internacional de Pagos, los residentes habrían incrementado
sus depósitos en el exterior en alrededor de U$S 800 millones.
Se
estima que alrededor de U$S 1700 millones de los U$S 2007 millones
contabilizados en el rubro de “Errores y Omisiones” de nuestra Balanza
de Pagos, corresponderían a incrementos no identificados de depósitos
en el exterior, compra
de títulos externos o aumentos de tenencias de moneda extranjera fuera
del sistema bancario doméstico.
La
salida de capitales del sector privado se financió con el aumento
de la deuda externa
neta de activos del sector público. En efecto, la pérdida de activos
externos del BCU y el endeudamiento externo del Gobierno Central,
financiaron el
retiro de depósitos de residentes y parte del que realizaron los no
residentes.
Reestructura
del sistema financiero
La
apertura del Nuevo Banco Comercial
El
24 de marzo 2003 se produjo la apertura del Nuevo Banco Comercial
(NBC). La nueva
institución adquirió los activos más valiosos de los bancos Comercial,
Montevideo y Caja Obrera, cuya liquidación había sido dispuesta por
el BCU a fin de 2002 (carteras de préstamos, tarjetas de crédito,
sucursales y otros
activos fijos, bienes muebles, dinero en efectivo y otras disponibilidades).
Como pago por esos activos, el NBC entregó certificados de depósitos
a los Fondos de Recuperación de Patrimonio Bancario (FRPB) de las
entidades en liquidación.
Esos certificados, a seis años de plazo, incluyen devoluciones
parciales de capital en cada trimestre, y pagan una tasa de interés
de 2% anual. Los mismos se repartirán a prorrata entre los depositantes
y otros acreedores
de los bancos en liquidación. Aunque el primer pago de capital
e intereses estaba programado para setiembre 2003, el NBC adelantó
una parte de la totalidad del mismo.
Jurídicamente,
la nueva institución es una sociedad de derecho privado de
propiedad del Estado. El gobierno capitalizó la institución a los
efectos de que
la misma cumpliera con la normativa bancocentralista. Las acciones
se integraron
con cargo a los recursos que le corresponden al Estado como acreedor
de los bancos en liquidación. El patrimonio del NBC al momento de
la apertura era
de U$S 126 millones. Sus activos estaban valorados en U$S 825
millones y sus pasivos en U$S 699 millones.
La
liquidación del Banco de Crédito
Luego
del fracaso de las negociaciones con el accionista minoritario del
Banco de Crédito,
el 28 de febrero de 2003 el Banco Central del Uruguay dispuso
la liquidación de dicha institución, y declaró constituido el Fondo
de Recuperación
de Patrimonio Bancario de Banco de Crédito S.A. Todos los derechos
y obligaciones, títulos y garantías, incluso activos líquidos, del
Banco de Crédito
S.A fueron transferidos a dicho fondo.
Una
vez aprobado el acuerdo, el BCU procederá a la enajenación de los
activos del FRPB y sus respectivas garantías, como universalidad o
individualmente
considerados. La primera de las subastas de los activos del Banco
de Crédito se previó para los primeros días de junio y aún sigue pendiente.
El comprador podrá pagar con dinero en efectivo, títulos de deuda
pública uruguaya cotizados a su valor nominal, valores domésticos
que coticen en mercados formales que cuenten con calificación de riesgo
(categorías uno y dos), certificados de depósitos del BHU, certificados
de depósitos emitidos por las instituciones oferentes y otros instrumentos
que autorice el Banco Central del Uruguay,
Los
ahorristas y otros acreedores del Banco de Crédito recibirán el dinero
en efectivo y los títulos públicos tomados a valor nominal que se
obtengan por la venta de los activos y la cobranza de créditos. El
Estado prevé renunciar
al cobro de parte del dinero que le corresponde como acreedor para
beneficiar a pequeños
ahorristas de la institución.
Evolución
de los depósitos en el sistema financiero
Los
depósitos del sector privado no financiero comenzaron a retornar al
sistema financiero
luego de que una corrida bancaria verificada a fin de enero 2003,
debido a rumores de pesificación mal intencionados (la justicia indagó
su origen para penar a sus creadores), se llevara gentilmente unos
U$S 350 millones. El crecimiento estuvo concentrado fundamentalmente
en los bancos privados y fue más intenso en el segmento de los residentes.
El
Banco República, por su parte, sufrió un significativo retiro de depósitos
a la vista a fines de enero 2003 (es de recordar que los depósitos
a plazo se encuentran reprogramados desde el levantamiento del feriado
bancario en agosto del año 2002). La corrida se llevó la totalidad
del crecimiento de depósitos que se había verificado desde octubre
2002. Sin embargo, en los meses posteriores, los depósitos a la vista
se estabilizaron, observándose incluso un inicio de recuperación en
los datos correspondientes a los últimos días de marzo 2003.
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